SERGIO FARRAS: ‘Mario Conde: El ilusionista de la falacia económica española’

sergio_farras
Sergio Farras

OPINIODicen que: “El mejor cimiento y zanja del mundo es el dinero.” Era yo joven cuando leí con sumo hechizo de seducción la primera biográfica de Mario Conde, donde se reflejaba la historia de un hombre ejemplar y emergente, que con tan sólo 39 años se convirtió en presidente de uno de los bancos más grandes de España. Recuerdo aquella época dorada de los 90, de yuppies ambiciosos y engreídos, de los pelotazos económicos sin miramiento alguno, y de vivir a lo grande para presumir como un pavo real en el jardín socioeconómico de la avaricia de aquella España engañosamente emergente. Tiempos donde la cocaína era una droga elitista y para gente “guay”. ¡Qué tiempos más hedonistas!

Mario Conde fue todo un ídolo de masas, icono de ambiciosos y de algunos “quiero y no puedo” aspirantes a aprendices de codiciosos,  que se miraban en el espejo de los referentes de la banca moderna, copia de una especie de Jet Set de personas ricas que estaba de moda en aquellos tiempos. Para al final, convertirse casi todos en elfosde la cultura del pelotazo económico que acabó estrellándose por sí sola y dando más pena que gloria. Mientras, Don Mario, evolucionaba de capullo a mariposa en su particular metamorfosis  larval y muda de gran banquero a gran delincuente.

Era presidente de Banesto cuando la entidad fue intervenida en 1993 y condenado a 20 años de prisión por apropiación indebida y falsedad. Para acabar siendo preso y reo en una umbría cárcel, donde la luz tenue de su celda le inspiró tantos engaños como astutos fraudes. Después de salir de la “trena” y cumplida la pena, se mostró delante de la parroquia como un mártir que defendía su inocencia mostrándose como una especie de Conde de Montecristo contemporáneo, perseguido por conspiraciones y maquinaciones varias. Para luego hacerse pasar por hombre místico y hasta medio filosófico que iba dando conferencias por los platós de televisión como el Mesías; el gurú y maestro espiritual de economías y visionario de nuevas políticas que pretendía colarnos con su habitual pericia para el engaño.Mario Conde comenzó a maquinar nuevos planes discretamente en sus pazos y en sus rincones oscuros,  discretos como las celdas donde se hospedó unos largos años. Porque ya se sabe, que el hábito hace la costumbre. Sus tesis caudillistas de éticas inmorales seguían cogiendo forma y configuración propia, mientras intento entrar en política donde fracasó y quebró.  Se puede encarcelar un cuerpo pero no una mente perversa, y Don Mario igual pensaba aquello de: “que si todos los hombres fueran buenos este precepto sería malísimo.”

Ahora, la gran evasión de Mario Conde ha terminado como una serie televisiva, con un punto comercial de bajo presupuesto y nadando sobre la incertidumbre.  Mientras, el dinero “perdido” de Banesto se ha encontrado para presentarlo como presunto delito bancario que añadir en sus lustrosas espaldas. Esta vez apoyado por la ayuda inestimable de sus dos hijos; igual por “amor de padre” o por herencia genética. ¡A saber!

Don Mario ha ido dando conferencias de ética y de moralidad durante estos últimos años tachando de mentirosos a jueces y fiscales por todo tipo de medios, y haciendo ver que se había dado a error victimario con él. Cínico como el filósofo Diógenes de Sinope, que utilizaba  lecturas morales populares que tenían con frecuencia un tono polémico y «diatriba». Adquirió pronto el sentido moderno de qué: considerando que la civilización y su forma de vida son un mal y que la felicidad viene dada siguiendo una vida simple y acorde con la naturaleza… ¡Mentira cochina! Precisamente los cínicos fueron famosos por sus excentricidades y sus vicios más irreverentes. A este palo quería apuntarse con la treta y la burla el engañoso Mario Conde para dar pena y hacernos ver que se había hecho tal injusticia con él, que nos quiso mostrar una imagen de conspiración eterna y enfermiza contra su persona, mostrándose en los discursos que daba como un charlatán parlanchín  y embaucador. Charlas y conferencias dadas con perversa verborrea, -a veces injuriosas-  y dirigidas contra personas o grupos sociales que le habían inculpado y procesado.

Y claro, en Suiza tuvo que ser, donde se ve que es el país donde el dinero se trampea como los naipes marcados que pudieran hacer de él un parque temático del mismísimo Gran Houdini. Suiza es el paraíso del estafador y del pillo brabucón con insultante capital, que intenta confundir y enredar al fisco de su residencia habitual y de sus actividades económicas sospechosas. A Mario Conde lo han pillado como a más ladrón que Caco, -que es ladrón que roba con  destreza- repatriando el dinero de Banesto para evitar el embargo inminente de varias propiedades por parte de Hacienda. Es, al menos, la hipótesis principal que manejan en este momento las investigaciones que dan caza a este delincuente de guante blanco que vuelve a estar en el talego. Aficionado al poder del dinero, amante de los olivares,  amo y señor de muchas de sus fincas e inmuebles, dominios y feudos. ¡Qué hasta hicieron una película de él! Pero el ego ya se sabe, que puede ser el peor y más traidor de los confidentes y siempre acabas perdiendo.

Mario Conde probablemente sea la máxima expresión del narcisismo y de la presuntuosidad, siempre predispuesto a una necesidad excesiva de admiración y afirmación a su persona. Y este enamoramiento de sí mismo y la vanidad basada en la imagen propia de su ego, haya sido su propio y nocivo Talón de Aquiles que ha acabado rubricando su decadencia. Pero no nos engañemos del todo, porque los hay peores y más corruptos en esta España de pelotazos y fraudes por todas las latitudes, lugares y escenarios. Mario Conde es un icono mediático que arrastra su propia efigie. Nada más.

Sergio FARRAS
Escritor ‘tremendista’ y columnista de La Vanguardia

 

PUBLICITAT

0 comments

  • Lucía García López

    16 Febrer, 2018 at 11:04 pm

    Con todos mis respetos, Mario Conde tal vez es todo lo que en este artículo se comenta, pero da la impresión de que el autor envidia la gran inteligencia que Mario Conde posee y de la que él totalmente carece.
    Para todo escritor que se precie,`poquito más de objetividad e imparcialidad nunca viene nada mal.
    Un saludo.

    Reply

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Informació bàsica respecte a protecció de dades
Responsable República Checa Press +info...
Finalitat Gestionar y moderar tus comentarios. +info...
Legitimació Consentiment de l'interessat +info...
Destinataris Automattic Inc., EEUU per filtrar spam. +info...
Drets Accedir, rectificar i esborrar les dades, així com altres drets. +info...
Informació addicional Podeu aconseguir més informació sobre protecció de dades a la pàgina de política de privadesa.



RCPRESS no es fa responsable de les opinions expressades pels usuaris i col·laboradors. El contingut d’aquestes són a títol personal de l’autor

NOTA LEGAL   |   POLITICA DE PRIVACITAT I COOKIES


Newsletter

Free Download WordPress Themes
Download WordPress Themes
Download Nulled WordPress Themes
Download Premium WordPress Themes Free
free download udemy paid course