Arxius de EL DETECTIU TARRAGÓNEZ | Diari La República Checa

REDACCIÓ15 Setembre, 2020
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El confinamiento covid-ursulino al que se ha visto sometida Laia Estrada podría ser la causa de la depre que afecta a nuestra pizpireta concejal, aunque también pudiese ser la poca sintonía con la nueva compañera de bancada Eva Miguel Gascón (que está a punto de ser mami); incluso cabría sospechar que la complejidad de ejercer la oposición sin ejercerla es un continuo quebranto para Estrada, haciendo bueno el dicho de que “contra Ballesteros se vivía mejor”.

Sea por una de estas causas, por todas juntas o por otras, la cuestión es que nuestra inquieta CUPletista comunista  anda algo alicaída.

Ya sé que me van a desollar por lo que diré a continuación, pero muchos piensan igual y no lo dicen: Estrada es de lo mejor que ha pasado por el salón de plenos. De lo mejor,repito. Dejemos de banda su ingenuo izquierdismo, su episódica ofuscación en determinados temas o los demonios que le susurran al oído en cada actuación política: ella es una jovencita que tiene más charme que el resto de sus compañeros de plenario todos juntos.

Juegan a su favor su eslora intelectual, su espontaneidad frente al postureo, su desenvuelta feminidad, su coquetería sin pasarelas, en definitiva, que es una pena que ande con malas compañías políticas, de poco gusto estiloso, cuando podría ser una verdadera diva divina.

Puede que algunas curiosidades de su pasado le hayan aportado ese destello que otros y otras no tienen: fue empleada en la discoteca Pachá, es una bailonga incansable y escribe poesía. Busquen, comparen y si encuentran algo más interesante, tráiganmelo.

Ahora que su estatus económico familiar le es propicio -sin llegar a la ostentación de Iglesias/Montero-, animemos a Estrada a romper muros interiores dándole un buen hachazo a su Visa visitando boutiques que no sean Zara, Mango o H&M, que están bien, que son suficientemente proletarias, pero un poquito de haute couture no le hace daño a nadie y también ayuda a mantener puestos de trabajo.

Creo sinceramente que a Estrada le hace falta algo más de alegría macarena. Tanta independencia, tanto CDR, tanta reivindicación, tanta solemnidad cupaire, cuando ella es un espíritu surgido de las fiestas erasmus holandesas, ¡ay! Díganme que no da un poco de penita verla siempre agarrada a la pancarta, cuando podría estar, a ratitos, tomándose un respiro y dejándose llevar por los vientos de libertad, pero no los de la libertad maoísta, ni trotskysta, ni chavista, sino los vientos libertarios de verdad, los de la jeunesse bohème de los revolucionarios románticos del XIX.

Voy a ponerle dos velas a Santa Pentesilea para que proteja a nuestra Estrada de las malas hierbas y los oscuros hechizos de sus enemigos/as y le dé la fortuna que merece, que no es la del reino de Galapagar, sino la de la diosa Eufrósine y, quién sabe, si también debería reclamar la ayuda de la diosa Rhea… caramba, carambita, carambirulí.

Laia, no es nada personal, son solo negocios.

Vito TARRACORLEONE
Detective

 


REDACCIÓ21 Juliol, 2020
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Dos miembros del gobierno -Jordi Fortuny y Xavier Puig- han aportado el suficiente sentido común para sacar adelante los asuntos perentorios durante la pandemia, pero ahora que sus compis van tomando en sus manazas los asuntos de la ciudad, ya asoman las sandeces políticas del pacto Aguilar-Ricomà.

Tarragona necesita un gobierno municipal que impulse proyectos que empujen económicamente a la ciudad, que generen ocupación estable, que proyecten una imagen de dinamismo fiable; unos responsables políticos que animen a la iniciativa privada y a la inversión de largo plazo. Tarragona necesita un alcalde, no un oráculo.

Fijémonos en dos proyectos que el gobierno “pimpinela” de Aguilar y Ricomà ha paralizado caprichosa y capciosamente: La Budellera y Mas d’en Sorder.

Josep Maria Andreu, presidente del club deportivo emblemático de Tarragona, lleva esperando pacientemente años y años a que se active el proyecto de La Budellera para poder empoderar patrimonialmente al club, reforzar el tremendo esfuerzo económico que se ha realizado en los últimos tiempos para sanear las finanzas del Nàstic, así como disponer de un excedente para implementar nuevas iniciativas de carácter social que tengan por objeto beneficiar a la masa social del club y a la ciudad.

Si permitimos que Aguilar y Ricomà se salgan con la suya, pasaremos de ser Tarragona a ser Tarragoná. Seremos la capital del ‘na de na’

No hablaremos de la indolencia supina de Ballesteros en este proyecto, porque ahora toca hablar de los “pimpinela” Aguilar y Ricomà. Y es que la ciudad debe crecer urbanísticamente para ampliar ratio demográfica frente a la oferta de poblaciones cercanas que ansían, legítimamente, ganar atractivo residencial en competencia frente a Tarragona.

El plan de Aguilar y Ricomà es que el proyecto de la Budellera baile la yenka durante toda esta legislatura. Me parece a mí que los socios del Nàstic, a cualquier miembro del gobierno municipal que visite el palco del estadio en la próxima temporada, deberían recibirlo con una sonora pitada, blanca pañolada y a gritos de fuera-fuera. (Es solo una idea)

Carla Aguilar i Pau Ricomà

Y luego tenemos el proyecto del Golf Costa Daurada, que Ricomà, según tengo entendido, explica que lo paraliza porque quiere repensar la ciudad, aunque en realidad lo que le ocurre es que su socia podemita Aguilar le ha dicho que si permite el desarrollo del proyecto le romperá el gobierno.

Ahora resulta que un proyecto bendecido por los técnicos municipales lo paralizan los políticos porque, para algunos miembros del gobierno municipal, las viviendas con altas prestaciones solamente pueden construirse y disfrutarse en Galapagar, donde los chalés de lujo en un entorno natural como el de la Sierra de Madrid son “eco” porque todos sabemos que Pablo e Irene reciclan mucho y mean colonia.

Y a ese modelo pedo-urbanístico de los “pimpinela” Aguilar y Ricomà, se ha sumado Dídac Nadal coyunturalmente. Nadal debe demostrarnos si solamente conoce la aristocracia del NO -vamos, lo que de toda la vida se conoce como un pijo progre- o, por el contrario, es capaz de bajar a la zanja a picar piedra, aunque le pese que con ello nos recuerde a lo mejor de su padre.

Les voy a contar un secreto… Ricomà no va a repensar la ciudad, ni Aguilar tiene una alternativa a inversiones privadas ilusionantes como las de La Budellera o Mas d’en Sorder. Simple y terriblemente, lo que ocurre es que su masa encefálica está enfajada por estereotipos anacrónicos y sometida a sus asambleas de partido, donde cuatro aprendices de Maduro se erigen cual inquisidores de la ciudad, o los rencores inconfesables campan a sus anchas en la sede local dels republicans. Así es el gobierno del despotismo ecoilustrado, donde unos pocos gobiernan para unos pocos… pero pagando todos, está claro.  

¿Cuántos años deberemos perder, cuántas oportunidades malograremos, cuántas inversiones extraviaremos, cuántas empresas expulsaremos, cuántos puestos de trabajo enterraremos, antes de que los “pimpinela” nos digan qué ciudad quieren? ¿Y saben qué es lo más trágico del asunto? Que cuando nos lo digan, todavía será peor la cosa.  

Queremos una ciudad de oportunidades, atractiva a los inversores, dinámica económicamente, generadora de puestos de trabajo y todo eso, claro que sí, respetando el medio ambiente. No queremos una ciudad de planes quinquenales, donde todo dependa de la nomenclatura política municipal y sus desvaríos. Si permitimos que Aguilar y Ricomà (que son buena gente) se salgan con la suya, pasaremos de ser Tarragona a ser Tarragoná. Seremos la capital del ‘na de na’.

Vito TARRACORLEONE

No es nada personal, son solo negocios


REDACCIÓ3 Juny, 2019

Los electores hablan, pero los políticos no escuchan. Reus y Tarragona deambulan estos días por los medios de comunicación y las redes sociales a la búsqueda de pistas sobre lo que quieren o no quieren pactar los partidos políticos. Sin embargo, una lectura de los resultados electorales, realizada desde el sentido común y la responsabilidad institucional, ofrece respuestas sencillas y directas. Lo que ocurre es que los partidos políticos, una vez finalizado el recuento, dan la espalda a los electores y se centran en “lo suyo”, siempre en clave de poder.

L’alcalde en funcions, Carles Pellicer

En Reus, las tres formaciones que han venido gobernando la ciudad con enormes dificultades de todo tipo, han obtenido, cada una de ellas, JxR, ERC y Ara Reus, un resultado que por separado y en su conjunto, solamente puede tener una lectura: los electores han avalado la gestión del gobierno municipal y de cada uno de los socios de ese gobierno. La consecuencia debería ser inmediata y simple, o sea, repetir el pacto a tres, que en esta ocasión tendría mayoría suficiente para salvar el gran escollo de la pasada legislatura, como fue tener que prorrogar presupuestos año tras año.

Pero, en cambio, asistimos a un cambalache protagonizado en parte por la alcaldable de ERC, Noemí Llauradó, que, siendo la tercera fuerza más votada, se cree legitimada para reclamar la alcaldía y, para ello, flirtea con socialistas y cupaires. La silla por delante de la ciudad y de la decisión expresada claramente por los electores de Reus.

Ballesteros i Pellicer en una visita a Tgna

Y en Tarragona otro tanto. Por un lado, las urnas han renovado la confianza en Ballesteros, más que por su obra de gobierno, por su impronta personal como alcalde. Más allá del caso Inipro o el desastre de los Juegos Mediterráneos, el hasta hoy alcalde ha obtenido más votos que nadie. Por otra parte, Pau Ricomà ha visto como su cotización electoral, y la de su partido, subían al alza hasta empatarle a concejales a Ballesteros. ¿Diferencias entre PSC y ERC? Pues claro. ¿Cosas en común? También. La suma de las dos fuerzas más votadas en Tarragona daría una estabilidad institucional muy sólida y obligaría a ambos líderes a escuchar a la parte de la ciudadanía que representa el otro, aunque ambas forman parte principal y mayoritaria de la Tarragona real.

Sin embargo, ni Ricomà ni Ballesteros han encarado con honestidad y modestia ese resultado electoral que, en verdad, les obliga a abandonar su zona de confort y sus demonios personales, para tomar conciencia de lo que es el deber de un político: atender a la voluntad popular, que, en el caso de Tarragona, se ha pronunciado con claridad: dos fuerzas de izquierda, una independentista y la otra federalista, deben entenderse por el bien de la ciudad.

Los puzles del poder institucional y las estrategias de partido, lamentablemente, siempre distorsionan esta verdad que les hemos dibujado. Miren que esta vez nos hemos puesto serios, pero las circunstancias mandan.

James FONT

 


REDACCIÓ31 Maig, 2019

Como los que sufren hemorroides, Rubén Viñuales llora, en silencio, la pena de su mal resultado en las municipales. Lo hace entre sollozos, que disimula con sonrisa forzada y semblante cariacontecido. Ponga como se ponga el aspirante a alcalde ha fracasado. El resultado del pasado domingo electoral le supone un suspenso en toda regla.

Viñuales recibe el cariño de una tarragonina

Ciudatadans obtuvo algo más de mil votos sobre el resultado de hace cuatro años, pero eso, simplemente, supone un avance pírrico para la formación naranja. Sin embargo, Viñuales no pude darse por aprobado, ni tan si quiera por los pelos. El líder naranja se marcó un objetivo que proclamó abiertamente durante toda la campaña: su meta era ser alcalde de Tarragona y, como premio de consolación, poder gobernar. Ni lo uno, ni lo otro. Es más: ni tan si quiera pinta nada en estos días de zigzagueo entre los que pueden y quieren alcanzar pactos. Es triste!!!

Las razones de este decepcionante “quedarse descompuesto y sin alcaldía” son de diversa índole, pero básicamente atribuibles a tres aspectos:

1)      Viñuales, es buena gente pero no convence como personaje político con peso específico en la ciudad, como lo fue en su día Alejandro Fernández.

2)      Nadie sabe con exactitud donde se ubica Viñuales, ni su partido, en el espectro ideológico.

3)      Su campaña electoral ha estado diseñada desde el manual elemental Nivel 1 para candidatos ñoños. ¿Alguien sabría decir una sola propuesta contundente que Viñuales haya lanzado como futurible alcalde? ¿No? No pasa nada. Yo tampoco!!!

A Viñuales le toca ahora tomar una decisión de gravedad y alcance: seguir encabezando el grupo municipal y el partido, pero dando un salto político y estratégico cualitativo, apuesta sobre la cual albergamos serias dudas de que sea capaz de tañer o, por el contrario, darle la oportunidad a la dama de hierro Sonia Orts, que ha dado muestras evidentes durante la campaña de que tiene más quilla que Viñuales para navegar por las oscuras y profundas aguas de la política.

James FONT

 


REDACCIÓ24 Maig, 2019
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La campaña de estas municipales ha estado acaparada, en buena medida, por el debate sobre la basura de la ciudad, pero, hay que escudriñar el porqué de este afán en revolcar la política entre nuestros residuos. ¿Quién es quién en este conflicto?

La polèmica de la neteja ha estta present en la campanya

Fomento de Construcciones y Contratas (FCC)
Esta empresa es la encargada de la contrata en Tarragona desde los tiempos en que la basura se recogía con carros tirados por mulas y se trata de una de las compañías más potentes del país, con el multimillonario mejicano Slim al frente. FCC tiene el poder del dinero y la ventaja que da conocer la ciudad y su ayuntamiento en cada uno de sus rincones. También conoce la basura de todos, incluida la que ERC no deposita en el contenedor adecuado.

Martin de Sande, president del comitè d’empresa

Angel Martín de Sande (UGT)
Lleva 25 años al frente del Comité de Empresa de FCC en Tarragona y nadie tose ni estornuda en la empresa sin pedirle antes permiso. Tuvo una estrecha relación personal con el que fuera alcalde convergente, Joan Miquel Nadal, a quien llegó a acompañar en su lista a las elecciones municipales del año 2003. Ahora, la relación especial la mantiene con Josep Felix Ballesteros, que supo ganarse el favor del líder sindical para su causa y ninguno de los dos esconde ser pareja política uno del otro.

El sindicalista defiende belicosamente que la ciudad se limpia a conciencia todos los días, pero que son ciudadanos incívicos los que estropean la imagen de Tarragona y acusa directamente a Pau Ricomà, Dídac Nadal y Laia Estrada, de hacer demagogia electoral con el tema de la basura y la limpieza de la ciudad.

La insistencia de estos tres políticos en que los trabajadores de la contrata deben ser intensivamente vigilados por inspectores ha provocado un duro cruce de acusaciones. Hemos podido comprobar que, para los trabajadores de FCC, los Ricomà, Nadal y Estrada son políticos detestables, mientras que, para el trío independentista de alcaldables, Martín de Sande es un cacique sindical al servicio del alcalde.

Ballesteros i Martin de Sande, abraçats

Josep Fèlix Ballesteros (PSC)
En este mandato que ha concluido, hemos visto como el alcalde tenía fugas en su equipo por lo que hace a cerrar filas con FCC y UGT en el tema de si la ciudad está sucia o no y si el coste de la contrata es excesivo. Ivana Martínez y, desde la sombra, Pau Pérez y Jose Luís Martín, han pretendido situar a la empresa FCC en el banquillo de los acusados, sumándose, implícitamente, a las críticas de la oposición y dejando al alcalde solo ante el peligro y ante la oposición.

Ballesteros ha reaccionado a la campaña de la oposición situando a Martín de Sande como ariete contra ella. El presidente del Comité de Empresa de la contrata ha lanzado duras acusaciones de “negreros” a la oposición.

No obstante, sabemos que el de UGT es criticado en el PSC por sus maneras un tanto primarias de liderar sindicalmente la contrata, pero lo que para unos es troglodismo sindical, para Ballesteros es efectividad, capacidad de la que no anda muy sobrado su equipo de campaña.

El trío independentista (ERC, JxT y Cup)
No se observan diferencias de posicionamiento entre Nadal, Ricomà y Estrada en lo tocante y chocante al tema de la basura. Sin apenas matices, los tres afirman que Tarragona está sucia, que el coste de la contrata es un fraude y que deben aplicarse medidas duras de vigilancia cuasi policial a los trabajadores de que realizan el servicio.

Pero esta posición tiene sus puntos débiles. Por ejemplo, ¿para Dídac Nadal la ciudad ha estado sucia siempre o cuando gobernaba su padre estaba limpia? Cuándo ERC estuvo en el gobierno junto a Ballesteros, ¿Tarragona estaba sucia o limpia? Y si tenemos en cuenta que era la misma empresa la que realizaba el servicio y, casi, casi, la misma plantilla, ¿antes eran ejemplares y ahora haraganes?

Viñuales ha acompanyat els treballadors de la neteja

Rubén Viñuales (Ciutadans)
Viñuales empezó la precampaña criticando la gestión del equipo municipal en cuanto a limpieza de la ciudad, hasta que descubrió que entre la plantilla de la contrata había mucho votante potencial de Ciudadanos y, disimuladamente, pasó de hablar de mala gestión a señalar el incivismo como problema de Tarragona.

Si eso no fue suficiente, el alcaldable naranja de Campo Claro sorprendió a propios y extraños enfundándose el mono de faena y compartiendo jornada con el turno matinal de la contrata, que empieza a faenar antes de que se hayan puesto las calles en la ciudad. Tuvo buenos reflejosViñuales y seguro que ese gesto le ha valido un puñado de votos, consiguiendo que el mismísimo Martín de Sande le acompañe en algún acto electoral, hecho que ha provocado algún berrinche entre las filas socialistas, principalmente el de su máximo responsable orgánico, Santi Castellá.

¿Quién ganará este conflicto?
Las espadas están en alto y el desenlace dependerá de los necesarios pactos post electorales. Si finalmente Ballesteros se decanta, por obligación o conveniencia, hacia un pacto con ERC, el conflicto se convertirá en la “guerra de la basura”, ya que la plantilla se sentiría traicionada por el alcalde y la tensión conduciría, irremediablemente, a una huelga salvaje como nunca se ha visto en Tarragona: ¿barricadas de basura? Seguramente. James Font nunca se equivoca.

Recuerden ir a votar el domingo, pero voten limpio.

James FONT

 

 


REDACCIÓ20 Maig, 2019
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El gran debate de TV3, con los cabezas de lista por Tarragona, se quedó en un cameo del moderador Xavier Graset, sin duda el mejor del debate y el que más tiempo de intervención consumió en el plató. El resto: insustancial, previsible y repetitivo.

Para empezar, la disposición de los debatientes no fue la más afortunada y alguien tenía que decirlo. Situar a las dos damas en los extremos de la mesa y dejar para los caballeros el centro, qué quieren que les diga… no me pareció muy acertado. No obstante, el plano general, con ellas en las esquinas de la mesa, es fiel reflejo de una Tarragona política e institucionalmente tomada por la masculinidad de sus máximos representantes.

Por otra parte, cuando se hace a 7 y a tiempo cronometrado, el debate no sirve para confrontar ideas, propuestas y personalidades. Tampoco hubo ningún candidato ni candidata dispuesto a arriesgar y romper con el manual, pues todos se atuvieron a la estrategia más reservona y amarrategui.

Els alcaldables a l’Ajuntament de Tarragona

LAIA ESTRADA (CUP)
Su cometido era lanzarle dos o tres puyas a Ballesteros para destacarse del pelotón de la oposición y en verdad que lo consiguió, llegando incluso a arrancarle a Ballesteros alguna intervención con dedicatoria específica para ella. Sin embargo, se vio sorprendida cuando el alcalde enseñó fotos de carteles electorales de la CUP fijados en lugares que no están habilitados para uso propagandístico.

Estrada lució cazadora roquera de cuero negro sobre jersey rojo intenso y tono de piel algo bronceado que le hicieron brillar en los encuadres de cámara en primer plano. Siempre sonriente y desenvuelta, sexy y coqueta en sus gestos, resultó, televisivamente, lo más agradable del debate. Solamente un pequeño “pero”: debería arreglarse algo la dentadura. Se lleva un 8.

JOSEP FÉLIX BALLESTEROS (PSC)
En el debate supo adoptar ese aire institucional que tan bien domina. Utilizó algún dato para desmontar ataques de la oposición y se encontró cómodo y ágil de reflejos.

Su imagen obedeció al tono de su discurso: traje oscuro de corte formal, sonrisa algo forzada y gesticulación acomodada. En general, una puesta en escena efectista para alguien que aspira a renovar el favor del electorado basando su propuesta en que más vale alcalde sobado conocido que virgen por conocer. Desde el centro de la mesa dominó en todo momento el ritmo de juego.

Sin embargo, antes de la entrada del debate, cuando aparecen todos los candidatos y candidatas en el Balcón del Mediterráneo, se le ve haciendo un poco el payasote. Eso le resta algo la nota, que se queda en un global de… 8.

RUBÉN VIÑUALES (CIUDADANOS)
En su primera entrada en el debate se olvidó de saludar más allá de una ligera inclinación con la cabeza, lo que denotó cierta incomodidad o nerviosismo iniciales, pero después se condujo con serenidad y pretendiendo ofrecer una imagen de futuro alcalde.

Junto con Ballesteros, optó por la corbata y un conjunto sobrio de chaqueta y camisa muy de abogado en horas de faena. Aquilatado en la gesticulación, también acertó en la línea de su discurso, siempre propositivo. No entró en rifirrafes, cosa que deja entrever autocontrol. Nota final de 8.

CARLA AGUILAR (ECP)
Curiosamente, en la toma de imagen grupal del Balcón del Mediterráneo, coincidió con Estrada llevando una prenda de color casi amarillo (una chaqueta la Aguilar, por un jersey la Estrada) y, en el debate, también coincidió con ella en el color elegido para una prenda: chaqueta roja rosada para Aguilar, frente al rojo chillón del jersey de Estrada. Aguilar optó por aparecer sin gafas, cosa que no ocurrió en el (gran) debate (en feminí) del Mercat.

Aguilar se aplicó a conciencia en el debate para hacer buena letra y con renglones rectos y lo consiguió, pero se le notó, exageradamente, que llevaba el manual en la cabeza y parecía que se doblaba a sí misma. Habló con seguridad, aunque a costa de perder elocuencia. No seremos duros con ella y le daremos un 6.

DIDAC NADAL (JxT)
Optó por no llevar corbata, pero no acertó en la elección de su americana y camisa, que daban la impresión de ser una talla más grande de la que él debería usar. En cierto modo, este desajuste de talla es una metáfora de lo que algunos destacados dirigentes de su partido dicen de él a sus espaldas, que el envite le viene demasiado grande.

Durante el debate, ninguna de sus intervenciones dio sensación de gobernar el tempo de su discurso, siempre dominado por la insistente tentativa de erosionar a Ballesteros. No lo consiguió y, en algunos momentos del debate, dejó entrever una cierta frustración por ello. No lució lazo amarillo. Llega a duras penas al 5.

JOSE LUIS MARTÍN (PP)
Lució una puesta en escena de estilo club náutico algo desconcertante. La corrección que le hizo al moderador acerca del grupo municipal naranja o la continua atribución de buena gestión a las áreas municipales bajo responsabilidad del Partido Popular fueron poco elegantes y dejan al viento los temores y fantasmas del sucesor outlet de Alejandro Fernández.

No se si convencería a sus votantes más devotos, pero a nosotros nos da la impresión de que no. Le atizamos un 4.

PAU RICOMÁ (ERC)
Apareció bajo un aspecto descuidado, que no casual. Además, todas sus intervenciones estuvieron hilvanadas por un aire de superioridad intelectual que acaba siendo insoportable. Salvo algún tópico independentista, su discurso no pasó del movimiento pendular entre la crítica ciega a Ballesteros y la incredulidad propia.

En realidad, Ricomá lleva un primer tramo de campaña electoral en la que todo el peso de esta se lo lleva la crítica a la Tarragona presente. Al alcaldable republicano le hemos oído afirmar que Tarragona es una ciudad sucia, aburrida, paralizada, aislada, etc. Pero lo que la gente quizás no recuerda es que Ricomá ocupó la presidencia de la Empresa Municipal de Desenvolupament Econòmic (léase recinto de ferias y congresos) y no sólo no levantó ningún proyecto interesante para Tarragona, si no que su gestión pasó sin pena ni gloria. Nota final, un lacónico 4.

James FONT

 


REDACCIÓ14 Maig, 2019
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Antes de que las francotiradoras feministas nos sometan a fuego cruzado, adelanto que también habrá crítica rosa para los candidatos a las municipales de Tarragona. Zanjado el tema, vamos al grano: las 7 candidatas que comparecieron en el Gran Debate realizado en la Plaza Corsini, moderado por  el indomable Ricard Checa, dieron poco que destacar en lo político, mientras el conductor del debate, Checa, no pudo desplegar su potencial en un formato excesivamente encorsetado por el manual, el crono y un coro a 7 voces.

Las 7 candidat@s que participaron en el debate organizado por La República Checa

Como se trata de un debate electoral, vamos a combinar la crítica política y la estilista. Voy a mencionarlas una a una en el orden en que, en mi opinión, brillaron cada una de ellas en lo político.

 1ª. SONIA ORTS (Cs)
Junto con Laia Estrada (CUP) fue de las que más destacó en el debate, tanto por la exposición ordenada de sus argumentos como por la agudeza de algunas de sus consideraciones.

Lució chaqueta blanca sobre prenda clara, combinada con un vaquero ajustado de azul “tejanodetodalavida” y zapatos de tacón fucsia “queyolovalgo”, que desentonaban un poco. Lo mejor: el contraste de su negra y cuidada melena con el blanco de la chaqueta en un plató casual y bajo el sol tarraconense, de luz siempre tan especial. Sobre una puntuación máxima de 10, vamos a otorgarle un 7 a su estilo y un 8 a su aspecto general.

2ª LAIA ESTRADA (CUP)
Empató con Orts en su puesta en escena política durante el debate. Laia siempre tan crítica, pero al mismo tiempo, educada. La alcaldable de la CUP tiene simpatía natural, no forzada, y eso, es justo anotarlo, debe puntuar en positivo para una política.

El vestuario de Laia fue bipolar. Un jersey calado sobre una prenda negra que se insinuaba a la luz del día. El jersey caía sobre una falda corta, ajustada a la cadera, de color rojo revolucionario. Hasta aquí todo bien, pero, si bajamos, las mallas negras rematadas con un calzado estilo “pipicalzaslargas” estropeaban el conjunto. Estilo, un 6. Aspecto general un 7.

3ª CRISTINA GUZMÁN (JxTgn)
En el siguiente escalón del debate encontramos otro empate técnico entre Guzmán y Vedrina (PP). Todavía más meritorio lo de Guzmán si la comparamos con su cabeza de lista, Dídac Nadal, que dispara en ráfaga y sin apuntar, mientras ella se mostró siempre peligrosa y certera en el debate.

En el vestuario no quiso arriesgar y lució uniforme de cada día para ir a la oficina: informal, pero “arreglá”. Acertó con los tejanos ajustados rematados en botines negros con puntera que le conferían poderío, pero la combinación de chaqueta negra con jersey gris denota cierta resignación, un intento de esconder o disimular su verdadera personalidad. Estilo un 7. Aspecto general 7.

El debat se ha celebrado en la plaza Corsini

4ª ELISA VEDRINA (PP)
Como ya hemos dicho, empató con Guzmán en su nivel político en el debate. Si a ella también la comparamos con su cabeza de lista, llegamos a la conclusión de que Alejandro Fernández la pifió bien pifiada pasándole el relevo a Jose Luis Martín en vez de a ella.

Vestuario elegante, discreto y bien llevado. El color negro de chaqueta y pantalón quedaba roto con el jersey blanco y unos zapatos grises de tacón que, sin estridencias, alegraban el conjunto. Estilo 7. Aspecto general 7.

5ª CARLA AGUILAR (EN COMÚ-PODEM)
Aplicada y regular en el debate, reflejó su buena base académica a la vez que su poca experiencia en la arena de la política. Pasó con buena nota su difícil estreno ante compañeras mucho más veteranas en estos menesteres.

Vestuario de estudiante empollona de Erasmus que va a la biblioteca a repasar para el examen. Prendas de aire juvenil pero mal escogidas. La combinación campera de chaqueta de cuero marrón con botas de treking daba a entender un aire desinhibido, pero el jersey verde de “Cuéntame…” y el vaquero sin personalidad apagaron su bonita silueta. Lo peor, las gafas que le cubren injustamente un rostro de semblante limpio y honesto. Debe mejorar. Estilo 6. Aspecto general 6.

6ª SANDRA RAMOS (PSC)
Excesivamente crispada y peleona, aceptó de inmediato la ubicación de trinchera sin que ninguna de las contrincantes se lo hubiese asignado de antemano. No sabemos si fue por la sombra de una Floria que en estos debates disfruta más que Pepa Pig en un charco de fango, pero Ramos decepcionó.

Su vestuario no obedeció a ningún patrón o estrategia de imagen y eso deja aflorar una falta de confianza en sí misma muy preocupante. Ramos tiene suficiente planta física como para lucir bastante más. No se trata de guapuras selfie ni bodyfitness, lo que digo es que una persona, sea alta, baja, delgada o gorda, puede y debe lucir en su cotidianeidad y, por supuesto que sí, todavía más en un debate electoral en directo desde la plaza pública. Ramos ha de buscar el estilo que más le favorezca y sentirse cómoda en él. No acertó en las prendas que eligió y se notó demasiado que acudió al debate con lo primero que pilló de su armario. Estilo 5. Aspecto general 4.

Laura Castel, Sonia Orts y Sandra Ramos

7ª LAURA CASTEL (ERC)
Sin duda, la peor en el debate fue la señora senadora republicana. Además, en algunos lances del acto, pareció que tenía prisa por largarse, que tenía cosas más importantes que debatir sobre Tarragona. Esperábamos bastante más de ella.

Su vestuario pretendió ser estiloso, pero, en realidad, resultó soso. Todo su conjunto de chaqueta y jersey negro luctuoso se apoyó sobre un pantalón chandalero y unos zapatos que parecían prestados de Tortell Poltrona. Estilo 4. Aspecto general 4.

RICARD CHECA (Presentador)
Se le vió incómodo moderando en una plaza pública. Una serie de problemas técnicos del directo televisiu le distrajeron más de la cuenta: avería en una cámara que provocó un enervante retraso, la falta de volumen en el sonido ambiental o la interrupción de un grupo de jubilados algo impertinentes, todo ello hizo del papel del atrevido Checa un suplicio.

El presentador y periodista Ricard Checa

En cuanto a su vestuario, como siempre, buscó no dejar indiferente a nadie. Camiseta y pantalón negros combinados con chaqueta semi-cazadora, con estampado en dorado viejo, conseguían convertirle en centro de atención. Lo mejor, sus zapatos de estilo imposible, que combinaban bien con el conjunto. Encontrar esos zapatos es meritorio. Seguro que los ha comprado en su London del alma. Estilo 7. Aspecto general 7.

Y para finalizar, teniendo en cuenta que el debate se realizó frente a la puerta del nuevo Mercat Central de Tarragona y que todas las candidatas dicen ser “tarraco pata negra”, ¿saben cuáles de ellas acostumbran a frecuentar el Mercat para efectuar sus compras? Pues yo se lo voy a decir: Sonia Orts y Elisa Vedrina, ambas regularmente. El resto lo hacen esporádicamente… o nunca. Y que no se me pongan nerviosas las guardianas de las esencias, que también sabemos cuáles de los candidatos son buenos y malos clientes del Mercat… y se lo explicaremos cuando les toque a ellos.

Au revoir!

James FONT

 


REDACCIÓ12 Maig, 2019
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Santi Castellá, primer secretario del PSC de Tarragona, le ha señalado el camino a Ballesteros con una colleja pública. Mientras el alcalde declaraba que pretendía gobernar en solitario o abrirse a pactos excluyendo a CUP y VOX, su jefe de Partido le da un zasca para fijar la estrategia de pacto con ERC. Y Ballesteros calla. Y Ballesteros claudica. Y Ballesteros se convierte en jarrón chino.

Es difícil entender cómo Castellá ha mantenido un silencio cómplice estos cuatro años ante el pacto municipal PSC-PP y ahora se descuelga “esquerranoso”. ¿Será porque ahora ya es senador? ¿Será porque se lo ha aconsejado su consigliere de la Fundación que preside, el invisibilizado Gustavo Cuadrado?

Sea como fuere, el gran problema para Ballesteros en estas municipales va a ser el fuego amigo: una lista compuesta por personas, en su mayoría, que no son de la confianza del candidato, empezando por su tándem Sandra Ramos, que vino inyectada por el propio Castellá, a lo que podemos sumar una dirección del Partido con Castellá y Roc Muñoz, que le van a hacer el sándwich con queso amargo.

La sensación de abatimiento del alcalde por un lado y la de cainismo traidorcillo en el PSC por otro, deberían llevar a reflexión a los votantes de Ballesteros. Nada le quito de bueno a lo ya hecho por Ballesteros con su talante amable y dialogante, pero Tarragona necesita algo más de brío y de liderazgo. Con Ballesteros ya no se sabe quien lleva el timón de la nave, si él, los remeros o el señor que vino del CDS… por cierto, como Luís Badía, que al parecer también apoya silenciosamente a Ballesteros. Estén atentos a las conexiones subterráneas.

EL PIFIÓMETRO

PSC – 1 pifia. Estrenan casillero los de la rosa por las incomprensibles diferencias de estrategia de pactos postelectorales en su cúpula. ¿De qué hablan en las reuniones de sus órganos de dirección y comité de campaña?

ERC – 1 pifia. Nuestro tristón Ricomà se ha apresurado a rechazar cualquier pacto postelectoral con Ballesteros argumentando luchar contra la corrupción. Pues lo del 3% parece que no les impidió a sus coleguitas pactar con los herederos de Pujol, no sé si por 155 moneditas + IVA.

JxTgn – 1 pifia. El “Nen” se puso en plan modernito y montó el inicio de campaña con un WhatsApp tipo “quedamos en la Rambla y nos hacemos un selfie”. Su pistoletazo de salida fue más triste que quedarnos sin más capítulos de The Big Bang Theory, además de enseñar algunes de las vergüenzas de su candidatura.

Nos vemos pronto!!!

 


REDACCIÓ6 Maig, 2019
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¡Que pasen al Salón las candidaturas a las municipales de Tarragona! Y si nos queda tiempo, también atenderemos a lo que ocurra en otros municipios.

Cerramos una legislatura con tres deserciones en los grupos municipales, algunas tristes y dolorosas pérdidas, y un alcalde muy castigado por temas judiciales, unos Juegos Mediterráneos muy criticados y una difícil situación personal que todos debemos respetar.

¿La política municipal de nuestra ciudad, a qué creen ustedes que se parece? Como dicen en el anuncio del eurojackpot: “yo ahí lo dejo”.

Vamos a seguir la campaña de las municipales derrochando buen humor cáustico y dosis de verdad verdadera de la que pueden prometer y prometen nuestros políticos.

Y al final de cada una de mis entregas, añadiré una tabla de valoración de los candidatos y candidatas que denominaré: El PIFIÓMETRO, donde iré sumando y acumulando las diferentes pifiadas, mentirijillas y chorradas que vayan soltando nuestros insignes alcaldables.

¡Nos lo pasaremos bien, incluso los políticos!

James FONT

 


REDACCIÓ18 Abril, 2019
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Llegó Pablo Casado a Tarragona para operar de sexo político a Pedro Sánchez, que ha pasado del naranja al azul en menos tiempo que Kiko Rivera cambia de novia. Este Pedro Sánchez –planta digna del ya marchito jardín vertical de la ciudad –, no ha digerido nada bien la decisión de Rubén Viñuales de apartarle de la lista electoral de Ciutadans, de la nómina municipal, de las paguillas de organismos varios y del barniz purpúreo de concejal.

Pedro Sánchez, l’exregidor taronja fotografiant-se amb Casado

Y es que tiene razón Pedro Sánchez al indignarse por su condición de defenestrado después de haberse costeado una buena colección de trajes y corbatas para actos varios. ¿Cómo va a amortizar la inversión fuera del salón de Plenos?

Pero ahí entra el valor seguro no cotizable, Pablo Casado, para hacer economía de escala y dejarse “robar” un selfie por Pedro Sánchez, ese líder vecinal del submundo. ¿Se imaginan el morbo de Casado viendo a un “pedrosánchez” entregado a su imagen y semejanza?

¿Se imaginan el morbo de Casado viendo a un “pedrosánchez” entregado a su imagen y semejanza?

Mientras la derechita se intercambia saltimbanquis, a la izquierdorra se le viene abajo la erección electoral de las municipales, que anunciaba un orgasmo de los de enmarcar. Puede que sea por ese exceso de testosterona que Colau tantas veces repudia, o bien se debería a la incapacidad para tener sexo político sano, que tan habitualmente muestran los podemitas -salvo su pareja de referencia de Madrid- la cuestión es que, en Tarragona, en esta nueva ocasión electoral, tampoco van a dar la talla. Y aunque el tamaño no importa, fertilizar con suficientes votos la urna sí.

Tampoco pierden comba los hijos no reconocidos de lo que fue Convergencia. Por un lado, aparece “Centrats per Tarragona”: zurcido de retales de UDC y retales de Ara Tarragona, donde la aguja la pone Convergentes de Gordó y el hilo, Lliures de Fernández Teixidor. De todo eso sale un Prometeo electoral pírrico y pitorréico que encabeza un críptico Carlos Calderón.

David Varona és el cap de llista d”Ara Tarraco 5 estrelles’

Por otro lado, ‘Ara Tàrraco 5 Estrelles’: mezcolanza alquímica de las siglas Ara Tarragona con un grupo de jóvenes arribistas capitaneados por el joven arquitecto David Varona, independiente y libre de ligaduras… si exceptuamos que trabaja para el despacho Milá. Qué cosas, ¿eh?

Este grupo repentino y rocambolesco de 5 Estrellas más bien parece un sospechoso vientre de alquiler

Ara Reus es una formación municipalista de cierto éxito en Reus que, legítimamente, intentó clonarse en Tarragona mediante reproducción asistida y con un donante voluntario como fue Emili Rivelles. Sin embargo, lo de este grupo repentino y rocambolesco de 5 Estrellas más bien parece un sospechoso vientre de alquiler. Salir de la nada… o de un tentacular despacho de arquitectos con intereses tan privados como inescrutables, poco parece que tenga que ver con la preocupación por la ciudad y mucho con la de sus proyectos urbanísticos más libidinosos.

Me genera un serio desasosiego observar que las novedades de la semana surgen de las cloacas de la política, de sus tanatorios y de sus laboratorios más siniestros. No obstante, no duden que ahí estaré yo, James Font, para descubrirles la cara oculta de las cosas.

James FONT

 




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